CUIDANDO AL CUIDADOR - MANEJO DEL ESTRÉS.
En nuestro espacio cuidador hemos hecho referencia en varias ocasiones al tema del estrés y a la importancia de atender esta situación adecuadamente, puesto que con el paso del tiempo los efectos pueden acumularse en el cuerpo y en la mente, debilitar el sistema inmunológico y ponernos en riesgos de sufrir diferentes tipos de enfermedades.
La Organización Mundial de la salud OMS, define el estrés como un estado de preocupación o tensión mental generado por una situación difícil. Es una respuesta natural a algún estímulo y/o amenaza y esa reacción es la que marca el modo positivo o negativo en el que afecta nuestro bienestar.
El modo positivo o eustres actúa como un estímulo, un propulsor para que yo ejecute mis tareas diarias, y me mantenga activo y alerta.
.Nos sentimos entusiasmados y confiados
.Nos ayuda a adaptarnos a situaciones desafiantes.
.Nos ayuda a centrarnos y alcanzar objetivos
.Nos motiva y nos sentimos competente
.Nos ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite
El modo negativo o de estrés es cuando sufrimos en exceso, causándonos un gran desequilibrio lo que puede llegar a crear problemas de salud como ya lo dijimos.
.Genera ansiedad, preocupación y sentimientos negativos.
.Desequilibrio fisiológico o psicológico.
.Disminuye nuestra productividad y habilidades de enfrentamiento.
.Puede causar problemas de salud como dolores de cabeza, insomnio, disfunción sexual, caída del cabello, enfermedades cardíacas, diabetes y obesidad.
.Puede tener un impacto devastador en la salud menta
¿Qué es el estrés en el cuidador?
El cuidado es una necesidad imprescindible e inherente de todos los seres humanos y necesaria para el bienestar de la sociedad. Desde el momento del nacimiento recibimos cuidados por parte de nuestros padres, hermanos y familia, luego en el colegio y en la universidad recibimos el cuidado y atención de profesores, en nuestras relaciones sentimentales nuestra pareja nos cuida y protege: todo esto se traduce en dedicación, entrega, vigilancia, esmero, amor y así mismo como recibimos ese cuidado también ejercemos este rol con mayor o menor intensidad en diferentes momentos y circunstancias de la vida.
Paralelo a esa responsabilidad de cuidar a una persona que depende de nuestra atención y dedicación, los cuidadores deben compaginar otras labores como la atención de la casa, el estudio o un trabajo adicional. Son muchas tareas, siendo la del cuidado todo un desafío lo que si bien puede traer muchas satisfacciones y recompensas porque cuidamos desde el amor, la compresión, y consideración, al tiempo que estrechamos nuestro vínculo con ese ser querido que está bajo mi cuidado, también es una realidad que esta cantidad de tareas demandantes, nos pueden llevar a un extremo de agotamiento físico, mental y emocional lo que se denomina síndrome de Burnout o síndrome del cuidador quemado, porque ese trabajo es una responsabilidad que ejercemos durante un tiempo prolongado e indeterminado.
¿Porque agotamiento? Porque dedicamos todo nuestro tiempo, espacio y disposición a esa persona que cuidamos y se va generando ese agotamiento que se manifiesta en varias fases:
Alarma: La primera fase del proceso se produce cuando nos dan el diagnóstico de la enfermedad y su pronóstico y como consecuencia de esa situación debemos asumir una responsabilidad de cuidado especial a nuestro ser querido que nos afecta y genera un estrés ante la nueva situación.
Resistencia: Es esa capacidad física y mental que desarrollo para sobrellevar el cuidado de esa persona: las citas médicas, los medicamentos, el cuidado en casa, manejo de las crisis, la alimentación, la protección y termino generando una especie de caparazón para atender las obligaciones lo largo de la enfermedad.
Agotamiento. Es el resultado de esa resistencia física y mental de aguante excesivo frente a al cuidado que estoy llevando y la incapacidad de recuperarme sin la adecuada intervención. Es decir, llegamos a nuestro limite.
Como cuidadores es nuestra responsabilidad monitorear nuestra situación mental, emocional y física contestando unas sencillas preguntas y dándoles una calificación según la escala a continuación.
1. Como me siento frente a la responsabilidad que tengo como cuidador?
2. En mi experiencia como cuidador cual ha sido la que más estrés me ha generado y que calificación le doy según la escala?
3. A la palabra “cuidador” que nivel de estrés le daría según la escala a este término?
El trabajo del cuidador está sujeto al periodo de ejecución del mismo y también a la evolución del paciente. Cuando se presentan crisis en el paciente, mi estado de estrés se intensifica y cuando pasa esa crisis disminuye el estrés. Ese estrés puede presentarse en las personas de diferentes formas: incertidumbre sobre lo que pueda pasar, miedo, ansiedad, rabia, llanto. La realidad es que existen 132 síntomas que manifestamos cada vez que tenemos una situación de estrés y se agrupan en 5 categorías.
.Físicos: Cansancio, dolor de cabeza, mareos, gastritis, problemas de articulaciones, sobrepeso o falta de apetito, insomnio o somnolencia, consumo de estimulantes (cigarrillo, café, alcohol) descuido personal.
.Cognitivos: Falta de concentración, despiste, falta de rendimiento, el tiempo no alcanza.
.Emocionales: Enfado, tristeza, cambios bruscos de humor (nos desquitamos con nuestro paciente y/o con la flia) sentimientos de culpa, pesimismo, agresividad, irritabilidad, susceptibilidad.
.Motivacionales. Sensación de vacío, perdida de interés por las actividades que, hacia antes, posterga miento de cosas.
.Interpersonales: Aislamiento del grupo familiar y de amigos, me enfado por comentarios y críticas.
¿Qué hacer ante esas situaciones de estrés?
Si no tomamos las precauciones necesarias, no buscamos apoyo para compartir el cuidado y no nos dedicamos tiempo de relevancia, seguramente nos veremos sufriendo ese temible desgaste y agotamiento físico, emocional y social. El cuidado de una persona dependiente no trata únicamente de atender sus necesidades de salud, sino que también entran en juego las gestiones, las labores domésticas del día a día, planificar y tomar decisiones por otra persona, etc. Y esto agota.
Para poder brindar un cuidado adecuado, responsable y darle el amor y el apoyo que requiere nuestro ser cuidado debemos ser conscientes de cuidar nuestra salud tener la determinación y disposición de trabajar en nosotros mismos, y adquirir la consciencia que necesitamos cuidarnos.
.Reconocer nuestro límite: No somos superhéroes, y no todo depende de nosotros, porque día a día surgen cosas que a veces no podemos controlar y por lo tanto debemos saber pedir ayuda para no perder el control.
.Dedicarnos tiempo a realizar las cosas que nos gustan. Recuperar esos hábitos y esas actividades que hacíamos antes de dedicarnos al cuidado, y que disfrutábamos. Pintar, leer, coser, entre muchas otras actividades.
.Alimentarnos bien y dedicarle tiempo a ese momento.
.Acudir a nuestras citas médicas y realizar exámenes de laboratorio periódicos.
.Hacer ejercicio o alguna actividad física. Así no nos guste hacer ejercicio debemos sacar el tiempo para ejercitarnos; Caminar, bailar, montar en bicicleta etc. Hoy en día tenemos la posibilidad de buscar rutinas con actividades para todas las edades y gustos en las redes sociales. No hay disculpas, y el ejercicio nos llevará a sentirnos cada vez mejor.
.Planificar el tiempo adecuadamente y no pretender realizar diferentes tipos de actividades el mismo día. Hacer una lista de tareas y fraccionarlas durante la semana. Por ejemplo, un día para organizar medicamentos de la semana, otro día para planear las comidas, comprar los alimentos, los productos médicos y las cosas que se requieren para desarrollar el trabajo, otro día planificar las actividades que vamos a llevar a cabo con nuestro paciente y por supuesto organizar nuestras propias actividades. Fijarnos metas que podamos cumplir.
.Meditar: Esta práctica nos ayuda para reducir el estrés y la ansiedad y para concentrar la atención, mejora el sueño y la salud en general.
.Unirnos a grupo de apoyo para cuidadores.
.Informarnos sobre la enfermedad de nuestro paciente través de lecturas recomendadas por personal de la salud. Estar informados y conocer cómo se maneja nuestro paciente según su enfermedad y evolución, nos da seguridad y tranquilidad para proceder en momentos críticos. buscar lecturas escuchar podcast para cuidadores.
Cuidador: “Recuerda que tu fuerza y cuidado tiene un impacto muy grande en la persona que cuidas. Cuidarte a ti mismo te da fuerza para seguir cuidando a ese ser querido”.
Bibliografía:
.Charla dictada por la psicóloga Andrea Romero en el espacio cuidador de PROPACE.
.Aldeas Infantiles: Que es el cuidado.
.CinfaSalud laboratorio: el proyecto de educación en salud de Cinfa.
.CignaHealt care Los efectos del estrés y su impacto en la salud.
- 18/03/2025